
Recientemente, la Nación puso a disposición una guía de buenas prácticas ambientales para fomentar una correcta gestión de residuos en oficinas. En este artículo, ofrecemos un resumen para orientar a las diferentes empresas en la gestión de sus residuos.
¿CÓMO IMPLEMENTAR EL PLAN DE GESTIÓN?
Situación diagnóstica
Primero es importante elaborar un diagnóstico de la situación actual. Para ello se debe elaborar un inventario donde se registre cada tipo de residuo, la cantidad y periodicidad con que se produce. Luego, se debe testear el nivel de conocimiento de gestión de residuos de los distintos agentes de las oficinas, por ejemplo, a través de un encuesta. Con esta información en mano, se debe proseguir a averiguar el presupuesto disponible, establecer prioridades que resulten factibles y analizar alternativas de acción. Finalmente, se debe establecer un cronograma de acción que esté pensado para ser ejecutado gradualmente.
Clasificación de residuos
Se deben retirar los cestos individuales y colocar cestos separadores claramente señalizados. Resulta vital disponer las medidas necesarias para garantizar la correcta separación de los residuos.
Acopio y/o almacenamiento
Definir un espacio diferenciado para destinar el almacenamiento transitorio de los residuos.
Responsable ambiental
Designar a un responsable ambiental, o un grupo de referentes elegidos por sus compañeros. De este modo, se puede asegurar el correcto cumplimiento de la gestión de los residuos. Se sugiere considerar incentivos para el responsable designado.
Plan de comunicación y capacitación
Concientizar y capacitar al personal de maestranza y de limpieza.
Compras sustentables
Promover las compras verdes es decir, la adquisición de productos y servicios que sean más ecológicos, y produzcan, por ende, un menor impacto ambiental.
LA CLASIFICACIÓN DE RESIDUOS
Para lograr una gestión adecuada de los residuos es importante clasificarlos correctamente. A raíz de su clasificación, surgen también una serie de recomendaciones para su tratamiento.
Los residuos reciclables
Son aquellos que son plausibles de ser recuperados. Para que ello sea posible, es necesario diferenciarlos, preferiblemente en bolsas color verde, y mantenerlos alejados de materiales que pudieran contaminarlos. Las recomendaciones para su correcta gestión son:
PAPEL Y CARTÓN:
PLÁSTICO:
METAL:
Los residuos no reciclables (basura)
También llamados como residuos húmedos. Deben gestionarse como basura, idealmente en bolsas color negro. Para identificarlos se debe tener en cuenta lo siguiente:
PAPEL Y CARTÓN CONTAMINADOS:
PLÁSTICO:
VIDRIOS:
ORGÁNICOS QUE NO SEAN SUCEPTIBLES DE COMPOSTARSE:
Los residuos especiales de generación universal (REGU)
Son aquellos que por sus consecuencias ambientales o características de peligrosidad, requieren de una gestión ambientalmente adecuada y diferenciada de otros residuos.
RESIDUOS DE APARATOS ELÉCTRICOS Y ELECTRÓNICOS
PILAS Y BATERÍAS
CARTUCHOS DE TINTA Y TÓNER
Residuos peligrosos
A nivel Nacional la normativa que regula la gestión de residuos listado como peligrosos o con características de peligrosidad es la Ley N° 24.051.
¡AHORA YA CONOCÉS LOS LINEAMIENTOS!
Esperamos que esta guía sirva de inspiración para trasladarlo a tu oficina. Las acciones recomendadas son de sencilla aplicación y tienen un gran impacto en el medioambiente, sobre todo, si son sostenidas en el tiempo.
Rawson – Chubut