
Un grifo abierto mientras lavamos nuestros dientes, una ducha de treinta minutos, dos litros bebidos por día. Pareciera que nuestro consumo personal de agua se redujera a la cocina, al baño y al jardín. Pero en realidad, todos los días, también la utilizamos de manera indirecta: en la ropa que vestimos, en los alimentos que comemos y en los productos que compramos. A su vez, las fábricas y compañías también son responsables en la utilización de este recurso al fabricar los productos ganaderos, agrícolas y textiles previamente nombrados.
Veamos algunos ejemplos para entender mejor cuánta agua consumimos diariamente:
Ante esto, la huella hídrica resulta fundamental para evaluar nuestro nivel de apropiación del agua y, en base a su resultado, reducirlo. Entonces, ¿Qué es la huella hídrica? Es un indicador que permite estimar el consumo total de agua en un período de tiempo y una ubicación geográfica determinada. Para esto, toma como referencia tanto el uso directo como el indirecto, así como puede ser calculada para un consumidor o para un productor.
La huella incluye diferentes tipos de agua para realizar su cálculo y los clasifica en base a colores:
Colores del agua
Al calcular nuestra huella hídrica, podemos tomar otra perspectiva respecto al uso del agua y, a partir de ello, cambiar nuestros hábitos de consumo y/o de producción. Algunas medidas que podemos tomar en nuestro hogar son:
Nuestras áreas de Ingeniería Ambiental y de Sustentabilidad ofrecen servicios para la optimización del recurso en el desarrollo de actividades industriales. A su vez, nuestra área de Laboratorio Ambiental se destaca en el mercado por su eficiencia en el monitoreo y análisis de aguas y efluentes.
Si usted desea calcular su huella hídrica personal, existen diferentes aplicaciones en la web que le permiten estimarla. Nosotros recomendamos la calculadora perteneciente a la organización Water Footprint Network.
Rawson – Chubut